Pasan los días y sigo preso entre dos paredes llamadas cerebro y corazón. Ni pensando con el corazón ni sintiendo con el cerebro puedo salir. No encuentro la salida,todos los caminos parecen viables pero al final, siempre se tuercen. Quizás sea el miedo el que me impida salir,el miedo a elegir el camino equivocado,y si al final se tuerce,no poder perdonármelo. O quizás lo que me impida salir sea el miedo a coger un camino bueno,pero aún así,que no sea el mejor,lamentarme durante mucho tiempo no está en mis planes,ser conformista tampoco. ¿Qué hacer cuándo quieres blanco o negro y te ofrecen gris?
Quiero confiar en el tiempo pero el tiempo solo hace que las paredes crezcan y la cárcel sea más pequeña. Este estado de ánimo es comparable a la marea,muchas veces estás arriba,lo ves todo con mayor claridad pero cuando el tiempo entra en acción vas disminuyendo,y lo ves todo peor,vuelves al fondo de la cárcel. Entré en la cárcel sin hacer nada,¿será la forma de salir no hacer nada?
PD: La ignorancia no ayuda,el desprecio creo que tampoco.
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